Cómo trabajan los parches para suprimir la grasa

De manera permanente se estudian nuevas tecnologías que contribuyan a reducir la adiposidad con la intención de progresar la silueta y, más esencial todavía, la salud. Ahora es el turno de los parches cutáneos para suprimir la grasa, los que van a ser analizados ahora.

Grasa parda contra grasa blanca

La grasa parda y la grasa blanca son los dos géneros de tejido adiposo que existen en el cuerpo humano.

Estos géneros de grasa no solamente se distinguen por su color, sino asimismo se sitúan en diferentes zonas anatómicas y tienen funciones sumamente diferentes.

El tejido graso blanco (grasa blanca o bien amarilla) se halla extensamente distribuido en todo el cuerpo y su primordial función es la de actuar como reserva energética y como aislante térmico.

No obstante, cuando esta adiposidad aumenta sobre los niveles considerados normales para la edad y el sexo, genera perturbaciones metabólicas que pueden causar enfermedades muy graves, por servirnos de un ejemplo, hipertensión arterial, diabetes tipo dos, dislipemias (colesterol y/o triglicéridos elevados) y enfermedad cardiovascular.

El tejido graso blanco es considerado poco activo metabólicamente. Al contrario, el tejido graso pardo es muy activo metabólicamente merced a su rebosante irrigación sanguínea.

La grasa parda se halla en mayor proporción en bebés, mas en los adultos solo continúa en pequeñas cantidades y se sitúa en la nuca, en el cuello, cerca de los riñones y entre las escápulas.

La primordial función de la grasa parda, o bien grasa cobrizo, es la de generar calor para sostener la temperatura anatómico. En síntesis, la grasa blanca se hace cargo de guardar energía y la grasa parda de abrasar energía.

parches para eliminar la grasa

Parches cutáneos y sus efectos sobre la grasa

Estudiosos de la Universidad de Columbia y de la Universidad de Carolina del Norte desarrollaron un parche para transformar la grasa blanca en grasa parda y, de este modo, reducir la adiposidad localizada. Recordemos que la grasa parda se degrada (“quema”) para producir calor con lo que, al mudar el género de tejido graso, se consigue que esta grasa blanca no deseada desaparezca velozmente.

Los parches cutáneos tienen una cuadrícula de agujas microscópicas que administran drogas productoras del pardeamiento de la grasa blanca de forma directa en el tejido graso que se quiere suprimir (por servirnos de un ejemplo, en abdomen).

Así, los medicamentos solo son recibidos por el tejido graso localizado que se quiere reducir y no se desperdigan por todo el cuerpo, con lo que se reduce el peligro de efectos desfavorables.

Estudio efectuado en ratones

La eficiencia de estos parches todavía no ha sido probada en humanos, en tanto que sus efectos fueron evaluados en ratones. Sin embargo, sus resultados son muy alentadores para tratar la obesidad y otras enfermedades metabólicas.

En el estudio, se dividieron a los ratones en 2 conjuntos, a uno de los que se le ponían cada tres días los parches con drogas, al tiempo que el otro recibía un parche vacío. Tras cuatro semanas, el conjunto tratado con los medicamentos inductores del pardeamiento mostró una reducción del veinte por ciento de la grasa anatómico y un significativo incremento de la producción de energía.

¿Existe en nuestros días alguna opción para suprimir la grasa?

Existen drogas que pueden generar una conversión de la grasa blanca en grasa parda mas estas han de ser administradas en forma de inyecciones o bien de pastillas orales, con lo que todo el cuerpo está expuesto a los medicamentos y aumenta el peligro de efectos secundarios no deseados.

Por otro lado, los parches cutáneos podrían ser una opción alternativa segura y no invasiva a la lipoescultura, la que es una técnica quirúrgica que remueve la grasa localizada mas implica mayores peligros de dificultades.

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